Los otros

Quizás porque he vuelto a leer a Roberto Bolaño, después del fervor de mi lectura alemana de Los detectives salvajes, el libro con el que aprendí a caminar y a leer caminando por las calles de Berlín, y después también del desconcierto de Amberes, esa novelita en la que un camping se desdobla en teatro de fantasmagorías, y después, cómo no, de los versos escritos con tinta de viento y la esquiva luz del rostro en sombras de Carlos Wieder, inquilino obsesivo de Estrella distante, he recordado el placer de leer y escribir sobre escritores, algo en lo que Bolaño es un maestro.

Yo conozco a unos cuantos, y me he cruzado, sin cruzar palabra, con otros tantos, y hay algunos de los que sé algún detalle por anécdotas o papeles sueltos. Así que, si nunca publico mis nombres y mi nombre no se asocia jamás como escritor al archivo de la literatura, y sólo soy para los siglos un concursante, tengo el consuelo de ser un cronista, una especie de Pepín Bello sin excesos que instale sobre el papel escrito el pozo del recuerdo, el reverso de la moneda, el perfil del cuerpo del que pende la mano que escribe.

Sin seudónimos, cuando llegue el momento de rendirse, cuando no tenga nada que decir sobre mí mismo y sobre la ciudad que me ve morir, hablaré de José Carranza, masticándose el cerebro y las guías del bigote, escribiendo en la penumbra olvidada y sola de un viejo monasterio; de Elena D. Perec viajando, sentada, leyendo (las dos acciones son intercambiables) dándome la espalda en el primer asiento de un C3 en una tarde de invierno por Pagés del Corro; del joven José Miguel del Campo, volcando en un pequeño apartamento sus horas y sus lecturas de bohemia polvorienta en la Biblioteca Nacional; del recibo de préstamo dejado por Juan M. Compán tras la tapa de un Gatopardo editado en Austral, que está en un estante de la biblioteca municipal de San Julián; hablaré de Alberto Velázquez y de Maurice Van Stendhal y de su Club del Duelo en construcción; hablaré de todos ellos y seré el guardián de su memoria.

Pero aún no.

Anuncios

2 comentarios en “Los otros

  1. … también podrías intentar publicar o darle más difusión a lo que escribes y lo mismo alguien escribe sobre ti también, aunque sea una pequeña aunque interesante entrada en un blog.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s