Antidopaje

Una de las criaturas del deporte contemporáneo es la medalla de despacho. Conocéis los detalles: alguien gana una competición dopado hasta la campanilla, luego alguien, en un laboratorio ignoto -preferiblemente en Suiza o en una bóveda enterrada en el hielo ártico- descubre el percal, y fruto de esta alquimia moderna la plata se torna en oro, el bronce se troca en plata, y bronce pasa a ser la dolorosa hojalata del cuarto puesto.

Me divierte pensar que algo así se hiciera con los ganadores del Nobel de Literatura. Así, tomando una lista de escritores agraviados, se limpiaría, fijaría y daría esplendor al canon sueco y se corregirían hoy los errores de ayer. Qué te digo yo: Spitteler por Joyce. Sillanpää por Kafka. Churchill por Borges.

Y justa y necesaria, María Kodama daría una rueda de prensa, en nombre de Borges y, por qué no, también de todos, y tras un agradecimiento escueto diría que es una pena que ganen los tramposos y que la paz de los muertos es la paz de los vivos, y que ya que estamos aquí reunidos les voy a leer unas páginas que he escrito sobre mi vida con Jorgito.

Anuncios

Un comentario en “Antidopaje

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s