Insomnio

Un coche que pasa. Gruñe quedo el frigorífico. El reloj, terco interrogante.

Bullen los sonidos. Me invaden sus ondas y reverberaciones. Me ofuscan, me sobrepasan, me pueden. La noche es su reino. Especialmente esta noche, y la siguiente y la anterior, esta sucesión de incólumes horas insomnes, lejos del reino perdido y secreto, de los juegos del recuerdo. Los insomnes sueñan, pero de otra forma. Dormir con los ojos abiertos es muy peligroso. El cerebro se embota, la visión se enturbia, las líneas y las imágenes desfilan a lo lejos, llamándonos en un idioma desconocido.

Sí, llevo tres días sin poder dormir hasta que amanece. Ante mí, las horas de la noche se extienden como una alfombra roja en un palacio en ruinas. Ahora mismo recuerdo, no sé por qué, los ratos que pasaba de pequeño en la casa de mis abuelos, arrancando caracoles de los antepechos de las ventanas. ¿Por qué me sobrevienen estas imágenes ahora, en la hora más perdida, cuando todas las luces se apagan y sólo queda un murmullo, el mismo eco de siempre?

Las horas insomnes son un terreno propicio para los amores contrariados, las amistades olvidadas, los arrepentimientos y los secretos, todos ellos contumaces quistes de tiempo.

Murmura el frigorífico, pasea el… Mierda, el segundero. De nuevo aquí. Tic, tac, tic, tac. Te acompasas con mis latidos, te adhieres a mi piel y no hay quien te saque de ahí. Una vez leí -fue Bebop– que el tictac del reloj relaja, que te hace ver que el tiempo pasa igual para todos. Yo lo que veo más bien es un orden. Después del tic viene el tac, y luego el tic, y tras él el tac, como bailarines de tango, o mejor de vals, acompasados compañeros de milenios, púgiles lanzando ganchos a la quijada del contrario, respondiéndose con jaques continuos. Es el tiempo dialéctico, la última síntesis.

Pero es absurdo decirlo porque no importa cómo empareje estos ruidos de muelles y de maquinaria aleve, que siguen funcionando aunque los despoje de energía. El tiempo esta mucho más allá de nosotros, que estamos hechos de tiempo, y esa es una de tantas paradojas. De esa esfera sale algo nuevo cada vez, algo nuevo que se lleva repitiendo desde la primera noche, algo peligroso y esperanzador. Algo que, acompañándonos en nuestros errores, sigue diciéndonos que existe cierta estabilidad. Pero es duro escucharlo en estas horas corruptas y dolientes.

Anuncios

4 comentarios en “Insomnio

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s