Buscando el juego

Escribir no es una tarea sencilla, ni mucho menos. No basta con mezclar bolígrafo y papel y ver qué sale. Es necesario también que voluntad, paciencia y disposición estén de la mano. Ni para la escritura, ni para el amor, ni para la fe tengo ninguno de los tres al mismo tiempo. Quizás los tres sean una misma forma de flotar por encima de este horror, o de hundirse con gozo en él, y por tanto mi incapacidad se defina tan solo por la de no saber aceptar un mundo que me vino así, y que en mis ojos resuena con metales malditos. Aun en las fiestas y las salidas, dejo un nicho de paredes húmedas por ese vaho que tanto nos molesta cuando estamos desnudos y tenemos frío. Y puedo dejar cubierto este testimonio de piedra, este hueco en la pared, con telas de colores, con gritos alegres, con risas y sonrisas, con cantos, con bromas: siempre me mira, con esos ojos que lo atraviesan todo, siempre me tiene en cuenta esta nada en la que navego. A los veinte años no se sabe si es un error de la creación o un error de perspectiva, no se puede saber. Por eso uno busca el amor como remedio eterno en este oasis perdido en el desierto del tiempo. Por eso uno busca en un Dios la salvación, y choca contra mentes corruptas y fanáticas que matan la fe con sus cánones. Por eso uno escribe, para matar con su tinta a este mundo o a este ser que habito de prestado, que tantas veces no comprendo, este ser tantas veces deshabitado.

Y arrasándolo todo, en un único golpe de derrota, me resisto a salir de esta jaula. Algo debe de haber. Algo que no sea, por favor, la solución torpe y boba del adicto a internet o a la televisión, o el matrimonio malhadado entre alcohol y esperanza. Yo lo que quiero es curar esta herida que parece habérseme marcado en la sangre al nacer. Yo lo que quiero es vivir antes de que venga la muerta a mi puerta y me desaparezca. La muerta.

Anuncios

2 comentarios en “Buscando el juego

  1. Me parece que te persiguen muchos fantasmas. La mejor forma de combatirlos es escupirlos en una buena conversación. Dicho queda.

    Feliz año nuevo, señor Castaño.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s