Vacuidad

Otro mundo - Escher (1947)

Celeste, admiro,
pureza de la bóveda
cerúlea.
Claro en el cielo, lluvia
barriendo el aire
con libres pensamientos.
Nubes de violines
ocultos en la bruma,
meandros del camino,
dosel de sauces,
hastío,
viento, tormenta de
relojes moviéndose como acordeones,
impulsados por fuelles
de latidos,
medusas que salpican mi carne de
chispas.
Remolino,
aferro mis húmedos dedos
en mi propio nombre,
y sigo sin ser,
sin esencia
en la bruma gris,
frente al mar celeste vuelto
del revés.
Inmarcesible tiempo
amante del devenir.

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