Con amor

Venecia…La llama que no se apagó cuatro años después, las risas los viernes por la tarde, los mp3 intercambiados, Dancing in the mo(o)nlight, las frases robadas de un diálogo disimulado, la noche de los nervios y las confesiones eliminatorias, la primera mañana distinta, las llamadas perdidas en el recuerdo y en el móvil durante un paseo penitencial, las manos entrelazadas en un paseo ferial, las caricias, los muros poco a poco superados, derrumbados, la petición indirecta de abrazo, la apertura de una dulce presa, una mañana Unbelievable, las tardes de paz y esperanza, el viaje a Roma y la despedida mal planificada, la absurda anécdota del chicle y el desayuno en Santa Cecilia, la distancia… La pena y el olvido, el corazón aletargado, pulsando a veces con fuerza renovada, el reencuentro, cabellos cortos y amor inmenso, (la perla en el desierto, la luz, los campos de lirios), los libros de texto con anotaciones, las mañanas de éxtasis, las tardes embelesado, las listas de planes, los miedos personales sin fundamento, distintos peinados y la misma belleza, el viaje, los errores, los llantos, el día sin flores…, la sorpresa del anillo, las relaciones familiares, las cosquillas en el cuello, las risas por teléfono, los cuadernos con medios corazones que huelen a ella… Las canciones compuestas y descompuestas, el error ferial, un año después… El día convertido en noche. La charla que contempló mis lágrimas, yo, vaciándome por los ojos y por mis heridas, la promesa, los diarios, el reencuentro, otro error, el amargamiento nacido en mí, la esperanza, el Ahora, Te entiendo… Los besos en la mejilla multiplicados como panes y peces, como cardúmenes, en mi imaginación, la pesada culpa, la imponente rueda del tiempo, mi impotente mirar…

Cielo y abismo, todo y nada. Confío en que el ciclo de la vida se extrapole a mi ser, a mis circunstancias. Aquello que hizo de mí alguien mejor, me convirtió con el paso del tiempo y la pena en un cuartucho deshabitado, en una Bernarda Alba de mi propia casa, en un pozo negro con un cubo de agua… Con un cubo de agua. Busco a mi alrededor. Busco una soga. Antes la buscaba para colgarme, ahora para beber, para sobrevivir. Por favor, que los genios me lleven por otro camino, dejando de lado todo lo que me ató a una felicidad pasada. Que me ayuden a olvidar, a quitar de mi equipaje los malos sucesos, los buenos recuerdos con buenas personas… Sin engaños propios, sin miradas de soslayo a lo pretérito. Sin pena ni cuencas vacías, sin almas cansadas… Sin puntos suspensivos.

Sólo con amor.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s